Résumé
Les institutions de soins sont des terrains d’enquête essentiels pour analyser la complexité des systèmes de santé contemporains. Ce numéro réunit des analyses de différentes expériences de négociations d’entrée dans des institutions de soins, dont plusieurs ont échoué, afin d’éclairer les relations actuelles entre les sciences sociales et la médecine. Mener l’enquête dans ces contextes implique de composer avec des standards éthiques qui font débat, des hiérarchies de savoirs implicites et des politiques scientifiques néolibérales. En considérant les négociations d’accès comme des données de recherche à part entière, les auteur·rices proposent de nouvelles façons de gérer les désaccords et de promouvoir une réciprocité entre chercheur·es et institutions. Il importe en effet de construire des pratiques de recherche plus justes, dans lesquelles les contributions spécifiques des sciences sociales sont reconnues.
Healthcare institutions represent key field sites in the analysis of contemporary health systems. This special issue gathers analyses of various experiences of negotiation –including some “failures”– related to fieldwork access to healthcare institutions. Based on these experiences, our aim is to better understand the complex relations between social and medical sciences. We argue that conducting fieldwork in healthcare institutions requires to navigate between debated ethical guidelines, scientific knowledge’s production hierarchies, and neoliberal science politics. By considering negotiations of access as relevant data, authors of this special issue offer new perspectives on how to manage disputes and promote reciprocity between researchers and healthcare institutions. Overall, the aim of this special issue is to develop more just research practices and to showcase the relevance of social science contributions.
Las instituciones de salud son espacios de investigación esenciales para analizar la complejidad de los sistemas de salud contemporáneos. Este número reúne análisis de diferentes experiencias de negociaciones, muchas de las cuales fracasaron, para acceder al trabajo de campo en instituciones de salud. En base a esas experiencias, buscamos comprender las relaciones actuales entre las ciencias sociales y la medicina. Llevar a cabo investigaciones en estos contextos implica lidiar con normas éticas en debate, jerarquías de conocimiento implícitas y políticas científicas neoliberales. Al considerar las negociaciones de acceso a las instituciones como a sus bases de datos propiamente dichos, los autores proponen nuevas formas de gestionar los desacuerdos y promover la reciprocidad entre investigadores e instituciones de salud. El objetivo es construir prácticas de investigación más justas, en las que se reconozcan las contribuciones específicas de las ciencias sociales.
Healthcare institutions represent key field sites in the analysis of contemporary health systems. This special issue gathers analyses of various experiences of negotiation –including some “failures”– related to fieldwork access to healthcare institutions. Based on these experiences, our aim is to better understand the complex relations between social and medical sciences. We argue that conducting fieldwork in healthcare institutions requires to navigate between debated ethical guidelines, scientific knowledge’s production hierarchies, and neoliberal science politics. By considering negotiations of access as relevant data, authors of this special issue offer new perspectives on how to manage disputes and promote reciprocity between researchers and healthcare institutions. Overall, the aim of this special issue is to develop more just research practices and to showcase the relevance of social science contributions.
Las instituciones de salud son espacios de investigación esenciales para analizar la complejidad de los sistemas de salud contemporáneos. Este número reúne análisis de diferentes experiencias de negociaciones, muchas de las cuales fracasaron, para acceder al trabajo de campo en instituciones de salud. En base a esas experiencias, buscamos comprender las relaciones actuales entre las ciencias sociales y la medicina. Llevar a cabo investigaciones en estos contextos implica lidiar con normas éticas en debate, jerarquías de conocimiento implícitas y políticas científicas neoliberales. Al considerar las negociaciones de acceso a las instituciones como a sus bases de datos propiamente dichos, los autores proponen nuevas formas de gestionar los desacuerdos y promover la reciprocidad entre investigadores e instituciones de salud. El objetivo es construir prácticas de investigación más justas, en las que se reconozcan las contribuciones específicas de las ciencias sociales.